HABITAR
Tere Haeussler
Las esculturas de Tere parecen estar a punto de moverse. Se inclinan, levantan un brazo, desplazan el peso hacia un costado.
Sus cuerpos guardan una tensión interior que inevitablemente evoca la danza, un gesto suspendido, una energía detenida en el metal.
Transforma el bronce, material duro y resistente, en algo que parezca liviano, casi a punto de elevarse. Las emociones encuentran una figura: la inclinación de una cabeza, la apertura de los brazos, la manera en que el peso se distribuye en la postura. Todo participa de ese lenguaje contenido.