HABITAR

Maite Izquierdo

Maite Izquierdo, artista textil, trabajando con telas recuperadas en su taller

En el taller de Maite la materia cuenta historias: sábanas, cortinas, ropa que alguien usó y que ella recupera.

En la pared, piezas terminadas. Sobre la mesa, la máquina de overlock encendida. Todo aquí tiene memoria táctil.

Hojas, flores y pigmentos sobre la mesa de trabajo de Maite Izquierdo
Muro del taller de Maite Izquierdo con obras textiles enmarcadas y repisas de materiales
Manos de Maite Izquierdo trabajando una pieza textil junto a tijeras y regla
Obras enmarcadas y cajas con materiales en el taller de Maite Izquierdo
Obra textil en tonos rosados de Maite Izquierdo
Maite Izquierdo cosiendo junto a la ventana de su taller
Mano sosteniendo hebras de tela teñida de una obra de Maite Izquierdo
Estantería del taller con rollos de tela, hilos y una obra en tonos rosados
Obra textil de Maite Izquierdo con retratos impresos sobre tela, extendida en el suelo
Manos sobre una obra textil de capas rosadas y crudas de Maite Izquierdo

Trabaja con materiales que ya vivieron una vida anterior. Los desteje, los tiñe, los descompone y los recompone en piezas que evocan el cuerpo: colores piel, costuras expuestas, texturas que invitan al tacto. Sus telas tienen algo de mapa anatómico y algo de refugio: objetos que cuidan, que envuelven, que reparan.

Máquina de coser trabajando una tela estampada con hojas
Maite Izquierdo cosiendo en su taller con vista al jardín
Hojas y ramas rojas sobre la mesa de trabajo de Maite Izquierdo
Maite Izquierdo extendiendo una obra textil en el suelo del taller
Maite Izquierdo sosteniendo una pieza textil deshilachada
Maite Izquierdo mostrando una tela blanca en su taller
Manos revisando telas teñidas en el taller de Maite Izquierdo
Repisas del taller con cajas de materiales e hilos ordenados por color
Maite Izquierdo junto a una gran obra textil estampada

Habitar un espacio es también tejerlo. Maite Izquierdo lo practica desde hace veinticinco años: sus piezas transforman la sala, la pared, el techo. El tejido como piel del espacio, la textura como lenguaje, siempre con la misma pregunta: qué significa cuidar, reparar y proteger.