HABITAR
Amelia Campino
Amelia construye desde la línea. A mano alzada, una tras otra, crea tramas y ritmo sobre capas de tintas naturales — una huella en movimiento.
Cada línea condiciona la postura del cuerpo — y genera su propia atmósfera.
Colores rojizos, tierra y anaranjados trazan la atmósfera de un plano que es, a la vez, micro universo y paisaje interior.
En el taller de Amelia, el proceso es minucioso, arduo y continuo. La repetición es el método y en ella surge su propia realidad.